PLAN EMERGENCIA CREDITICIA ANTICÍCLICO
OPINION | | 2020-05-04 | Jorge A. Lera Mejía
Siguiendo la atenta invitación hecha por la Universidad Anáhuac campus Querétaro, de proponer mediante una actividad dirigida a la comunidad empresarial, los gobiernos federal, estatales y municipales, así como las distintas representaciones empresariales y organizaciones de la sociedad civil, a continuación presento un resumen ejecutivo de la idea de conformar un gran paquete de emergencia económica nacional que atienda la crisis sanitaria y económica, que ya se estima afectará en 10 puntos porcentuales del PIB en forma recesiva, con una pérdida de al menos 2 millones de empleos formales y 2 millones informales, al verse forzadas de cerrarse hasta 700 mil empresas formales e informales en todo el país.

Mi propuesta se orienta a la urgencia que el gobierno federal en coordinación con los estados y la banca comercial propongan, un plan de emergencia crediticio anticíclico, que represente al menos un 5% del PIB, orientado hacia las 4 millones de empresas MiPyMes formales de México, con tasas preferenciales y garantías fundadas en los fondos de NAFIN en caso de empresas industriales, comerciales y de servicios, y del fondo FIRA del Banco de México, para el caso de la agricultura, ganadería y pesca, así como las empresas agroindustriales.

El enfoque sería diseñar créditos puente desde 100 mil hasta 250 mil pesos por cada empresa, para capital de trabajo, orientados para salvar los seis meses siguientes de la crisis de la pandemia del coronavirus, que junto la propuesta alternativa de posponer las declaraciones y pagos de impuestos ISR e IVA ante el SAT (tres meses), así como diferir los pagos de CFE, IMSS, Infonavit y agua (tres meses), sean paliativos para que las MiPyMes formales no cierren sus empresas, no despidan a sus trabajadores y logren pagar al menos el 80% de las nóminas de esos seis meses de contingencia y sea menor el impacto de dicha crisis inminente.

Dicho plan seria paralelo, al que el gobierno de la 4T aplica a través de los 2 millones de microcréditos a la palabra, por hasta 25 mil pesos a tasas del 6% anual, con periodo de gracia de tres meses que ahora dirige a las Microempresas informales (changarros) del pais a través del IMSS, la Secretaría de Economía y del Bienestar. En esta primera semana, ya trasciende que serán colocados dichos microcréditos rápidamente.

Adicionalmente también, a los 30 mil créditos para proveedores de las cadenas productivas que actualmente arranca el BID Invest junto con el CMN para atender los proveedores de la gran industria, representada por los socios del CMN, con un fondo de hasta 12 mil millones de dólares.

Con esos tres grandes programas, los 2 millones de microcréditos para changarros informales, a la par del millón de créditos para autoconstrucción de viviendas de la SEDATU ya anunciado para 100 ciudades y 50 nuevas ciudades; y el fondo de 12 mil millones de dólares para hasta 30 mil créditos del BID Invest y CMN.

Se le agrega mi nueva propuesta, de crear un gran fondo del Banco de México, NAFIN y FIRA, el cual puede diseñar una gran canasta de Garantías que respalde a través de todo el sistema financiero bancario (25 bancos de primer piso y las SOFOMES del país), que de esta forma se animen para abrir sus carteras a las MiPyMes formales, que ahora no son viables para acceder al sistema bancarizado, por la falta de clientes, mercados y estar incluso en el Buró de Crédito.

Este gran Fondo de Garantías, se suma al ofrecimiento ya realizado por el propio Banco de México, para liberar hasta 750 mil millones de pesos, dentro de las Reservas del mismo banco, que vienen a inyectar liquidez al sistema financiero nacional en época de crisis. Esto se conoce como plan anticíclico de emergencia.

La principal justificación, es que hasta ahora el gobierno federal no ha propuesto un verdadero plan de emergencia de crisis anticíclico y heterodoxo que represente al menos 5 puntos porcentuales del PIB, cuando otros países similares a México ya lo han hecho como Chile, Brasil y Argentina.

En el caso de países europeos, sus planes representan hasta 15% del PIB, y en EUA el 12% de sus PIB.