COVID-19: Aislamiento del Gobierno Federal
OPINION | | 2020-05-18 | Rodolfo González San Miguel.
Buen Dia
El número de mexicanos que no podrá adquirir la canasta alimentaria con sus fuentes de ingresos crecerá en 11 millones este año respecto a 2018, por COVID- 19, dice el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), es el mayor aumento de la pobreza extrema desde la crisis de 1995 (en 1994-96 se sumaron a esta condición 15.6 millones de personas)

Coneval asume caída generalizada del ingreso por pérdida de fuentes de trabajo de 5%, afectación que recae en hogares en condición de pobreza en zonas urbanas. Así, la población en pobreza extrema pasaría de 21 a 32 millones de personas entre 2018-20, nivel mayor desde 1998, cuando en el país hubo 33 millones de personas en condición de pobreza alimentaria. Es pasar de 16.8 a 25.3%, proporción más alta desde 1998.

La pobreza total por ingresos pasaría de 49% de la población en 2018 a 57% en 2020, lo que en personas se traducirá en subir de 61 a 71 millones de personas, cifra nunca vista. Coneval estimó que la pérdida de empleos llevará a la tasa de desocupación abierta de 3.3 a 5.3% entre el primer y segundo trimestre 2020, lo que trae como como consecuencia que la pobreza laboral, indicador que mide el Coneval y que tiene en cuenta ingresos salariales, pase de 37 a 46% de la población en el mismo lapso, la proporción más grande desde 2005, cuando el organismo inició la medición.

Coneval expresó que los apoyos señalados por el gobierno son insuficientes para llegar a toda la población afectada por el confinamiento, lo que se refleja en que hasta ahora ninguna acción está dirigida a la población que perdió su empleo. Si el gobierno ampliara la cobertura de los programas sociales que considera prioritarios, atendiendo a la población que tiene requisitos de elegibilidad y no fueron cubiertos por el programa en 2019, podría llegar a 9 millones de beneficiarios adicionales y requeriría de 294 mil millones de pesos adicionales, el 1.21% del PIB.

Coneval establece que es de vital contar con un padrón único de beneficiarios que permita estrategias articuladas entre los tres niveles de gobierno para mejorar el uso del recurso público y facilitaría la atención de estos grupos en situaciones de emergencia. Considera una reforma fiscal que financie medidas institucionalizadas de largo plazo que garanticen seguridad ante riesgos: seguro de desempleo contributivo que no afecte pensiones de retiro, renta básica ciudadana, piso mínimo solidario que podría no ser aceptado por individuos con mayores ingresos y transferido a grupos vulnerables.