El Cambio Llegó
OPINION | | 2020-06-06 | Rodolfo González San Miguel.
Buen Dia

Debido a la naturaleza del virus, estará presente hasta que se encuentre vacuna o la humanidad alcance cierto grado de inmunidad colectiva. La normalidad es tener formas de convivencia con la posibilidad de transmisión, ahora del covid- 19, implica cambios en el comportamiento de la sociedad que permitan mantener bajo nivel de contagio de toda enfermedad infectocontagiosa, algo que los antibióticos han hecho no necesario. Estas medidas y estilo de vida serán marcado por este gran hito.

La productividad en el país, a raíz de la pandemia, ha disminuido no sólo por lo que se deja de producir, también por lo que se deja de consumir. Las estimaciones calculan caída en el PIB en México de 7%, por tal motivo la perspectiva del sector de salud debe ser amortizar el impacto. La política pública del sector salud es reducir costos que causa covid- 19 y la carga social en el presupuesto que representa. La visión del gobierno de medir la salud como costo debe cambiar pasar de medir el costo social de la salud, a medir el valor de tener población sana.

Con esta realidad, el gobierno debe cambiar su enfoque de medición del costo social de la salud, a medir su valor social, ¿cuánto va a caer la generación de riqueza por cada persona de la población económicamente activa fuera de actividad productiva por asuntos de salud. Covid- 19 confirma la relevancia que tiene la empresa como motor de productividad y generación de riqueza. Hoy es relevante la necesidad de medir el impacto de las empresas y asegurar que generen valor a sus clientes, accionistas, colaboradores, proveedores y a la comunidad. El papel de la empresa en la reactivación de la actividad económica es crucial. Los líderes deberán ver más allá de atender necesidades de sus clientes, e imaginar estrategias de negocios y modelos operativos que les permitan regresar a producir lo más rápido posible.

Convivencia y socialización: El distanciamiento social transformó la convivencia y la manera de socializar. El funcionamiento y la estructura dentro de las familias cambió y el tiempo de convivencia en casa aumentó debido a que las actividades de trabajo se llevan como home office y muchas escuelas incorporaron el homeschooling.

Reubicación y rediseño de viviendas: Derivado del aumento de tiempo en casa, los espacios suficientes y cómodos, debe ser adaptados. Las personas se mudaban de zonas rurales a zona urbana para búsqueda de oportunidad laboral. Previo a Covid- 19, la población que ingresaba a la Ciudad de México diariamente para estudiar o trabajar del Estado de México, Hidalgo y Morelos era 2 millones de personas, 19% de la población capitalina. Al implementar actividades de manera remota, podría darse reubicación en zona rural.

La familia valora aspectos distintos al seleccionar vivienda. Ahora se exige espacios amplios para una vida tranquila, espacios para home office y homeschooling, y para realizar ejercicio; la preparación de alimentos en casa es más recurrente.

Homeschooling: Cien países cerraron escuelas afectando 1,000 millones de niños. Muchos realizan homeschooling para no perder su año. Maestros y alumnos están obligados a encontrar maneras de enseñar y aprender a ritmo acelerado, por lo que se espera acercamiento a la educación mediante aprovechamiento de herramientas tecnológicas. Las escuelas no deben ser iguales al reabrir sus puertas, sería retorno al pasado.

La situación transforma y seguirá transformado a la sociedad, de ser consumista a ser más humana, la cual se da cuenta de que lo que hace falta es socializar. Como solución, se recurrió a plataformas digitales para reuniones. A medida que se de uso a estas herramientas, tecnología emergente como la realidad virtual y realidad aumentada, se desarrollarán para nuevos tipos de interacción. Lugares donde se reúne gran cantidad de personas; bares y salas de conciertos, serán los últimos en regresar a la normalidad. Las actividades de entretenimiento encontrarán medidas de higiene, seguridad y distanciamiento social.

Se ha despertado en personas y gobiernos interés por apoyar a seres vulnerables a COVID-19. Las personas de la tercera edad y las que sufren enfermedad crónica recibirán apoyo, generando valor adicional por la salud que antes se daba por hecho. La convivencia en casa impacta la estructura y dinámica social de manera negativa, genera elevación en la violencia familiar, con incremento de 23% y mayor número de casos de violencia de género, foco rojo que como sociedad y gobierno se debe de considerar para desarrollar soluciones.

El ámbito de salud y bienestar tiene impacto por COVID- 19. Alimentación, la forma de realizar actividad física y la manera de acceder a servicios médicos tendrán que cambiar, quizás para siempre. Una tendencia que se vive es cocinar en casa. Al estar muchos restaurantes cerrados y desconfiar de la procedencia del alimento preparado, las personas preparan sus platillos. Una vez que la emergencia sanitaria termine, los restaurantes tendrán medidas de distanciamiento y menor capacidad de aforo, los consumidores mantendrán sus habilidades culinarias en casa.

El desarrollo de hábitos más saludables es indispensable para responder al virus. Dos de los factores más relacionados con el aumento del riesgo de la progresión de COVID-19 son la comorbilidad y el nivel de linfocitos la gente será ser consciente de la calidad de alimentos que consume para fortalecer su sistema inmunológico. La obesidad importa, puesto que la respuesta inflamatoria de esta condición afecta el sistema inmune y la función pulmonar, críticos en la lucha contra COVID-19. Será crucial impulsar a la población a adoptar hábitos saludables en sus dietas para contrarrestar el efecto del virus. El consumo local va a aumentar por preocupación de la procedencia y seguridad de los alimentos que se adquieren. Las empresas deben generar confianza en su cliente al compartir con transparencia la procedencia de sus productos.

Se generan hábitos en la forma de hacer ejercicio. Las búsquedas más comunes en Google incluyen entrenamientos en casa y pesas rusas. Se abre oportunidad para los gimnasios de lanzar plataformas de clases en línea. Dado que la gente se activa desde su hogar, el precio será accesible y sin fronteras. Las empresas fitness deben prepararse para entrenamientos online y aumentar su alcance.

La atención médica cambió y trae beneficios por el uso de telemedicina se presta servicio apropiado, de mayor cobertura y disminución en tiempo y costo de traslado. Hay aplicaciones móviles que ayudan al médico a dar diagnóstico certero sin ir al hospital, lugar al que la gente prefiere no ir. Es una transformación en la práctica tradicional, ya que es posible un acercamiento a consultas médicas diferentes.

El rol de la empresa fue crucial en la respuesta de la sociedad ante Covid- 19. Esto fue aparente en Brasil y México, donde los gobiernos se tardaron en implementar medidas de sana distancia. Muchas empresas privadas tomaron sus medidas desde el inicio, implementando sana distancia en sus oficinas o pidiendo a sus empleados trabajar bajo la modalidad de home office: Trabajo remoto: El regreso a un mundo laboral donde los empleados llegan a la misma oficina que dejaron antes de la crisis es poco probable. Deben acomodar sus espacios para aplicar sana distancia. Las oficinas con uso total antes de Covid- 19 sufrirán cambio en horarios y días por falta de espacio. Para resolverlo, las empresas implementarán trabajo remoto y oficina, asignación de días de home office estratégicamente y evitar espacio concurrido. La productividad y el cumplimiento de objetivos aumenta 13 a 20%, según la función del tipo de actividad a realizar en home office. Las empresas ahorrarán renta.

Hoy, 2 de cada 10 empresas en México cuentan con herramientas para home office. El trabajo remoto fuerza a empresas y empleados a hallar colaboración virtual y uso de nuevas herramientas. La movilidad cambiará. Home office y medidas sanitarias y de control de movilidad van a generar impacto sobre la manera de moverse en las ciudades. Habrá medidas y normas sanitarias en las terminales y todo el transporte será adaptado a las necesidades de prevención y detección. Habrá nueva manera de operar el flujo de transporte, ya que se deberán disminuir las horas de operación con fines de sanitización, o reducir el número de pasajeros por viaje para respetar medidas de distanciamiento.

Considerando el home office y medidas para disminuir la movilidad de los gobiernos, habrá reducción importante en el transporte de los trabajadores. Trabajo remoto e iniciativas como “Hoy no circula”, llevarán a los empleados a disminuir su tiempo y gasto en transportes con impacto positivo en los empleados, pues los gastos de transporte representan hasta 20% del ingreso en los hogares, que incrementa el poder adquisitivo. Habrá cambio en el tipo de transporte. Comenzarán a usar bicicleta o caminar, para evitar transportes públicos o viajes compartidos desde aplicaciones de transporte particular. Le gente se acostumbrará a moverse de manera más local, lo cual reducirá movilidad y gastos de transporte.

Se ha creado nuevos patrones de consumo, más consciencia sobre gasto y menos disposición al endeudamiento, incremento de consumo por medios digitales, menos aprecio por marcas y estilos de vida. Hoy, un tercio de los consumidores a nivel global concuerdan en que reevalúan las cosas que más valoran y dejarán de dar ciertas cosas por sentado.

Consciencia social: Habrá preferencia por el valor del dinero sobre el precio como tal, por la procedencia y por los beneficios del producto. Las empresas ofrecerán transparencia y trazabilidad en la cadena de suministro para generar confianza en sus clientes, puesto que los consumidores querrán saber el impacto que se produce a causa de sus compras. Se comprará artículos libres de riesgo y que cumplan con estándares de seguridad e higiene altos. Habrá tendencia por comprar productos que apoyen al comercio local para contribuir a la economía del sector informal.

La crisis aceleró el consumo ambientalmente responsable. Previo a COVID-19, el 38% de los consumidores del mundo estaban dispuestos a pagar más por bienes sustentables y 30% gastaría más en productos socialmente responsables. Habrá mayores medidas de seguridad y regulaciones sanitarias en lugares de consumo, mayor preocupación por los clientes en la seguridad de los productos y servicios que se adquieren. Las caretas, mascarillas y tapabocas serán parte de la vestimenta diaria y geles antibacteriana estarán presentes.

Los consumidores en México usan plataformas electrónicas para adquirir productos y servicios desde la comodidad de su hogar y con seguridad. No regresarán a las tiendas con la misma frecuencia por miedo a otra ola de infección, también porque ya no lo verán necesario. Un nuevo hábito en la manera de consumir se genera y se mantendrá más fuerte. Nos veremos envueltos en una manera diferente de socializar, convivir, consumir, viajar, trabajar y estudiar que probablemente será más conveniente, consciente y saludable.

Los líderes deben prepararse para afrontar esta realidad: ¿Estamos preparados para este futuro? ¿Sabemos los retos y oportunidades que podemos enfrentar? ¿Hemos imaginado este nuevo futuro y las implicaciones que tiene para nosotros?