Mi Mascota y Yo
OPINION | | 2020-07-11 | Rodolfo González San Miguel.
Llegó el verano que marca las temperaturas más altas. Con máximas de 40ºC en muchas zonas es asfixiante y desesperante. Hay que tener paciencia pues apenas inicia. Además del aire acondicionado o del ventilador, hay que estar atentos para evitar consecuencias contra la salud.

En los años 80s se hicieron estudios para analizar por qué los beduinos usan túnicas negras en desiertos que superaban los 45ºC”. No se sacaron conclusiones sobre si es más conveniente vestir blanco o negro. La energía que absorbe la ropa depende del color. La ropa oscura absorbe más radiación solar y se calienta más que la blanca, pero tejidos claros no absorben la energía que emite el cuerpo y la proyectan de nuevo en la piel y puede generar más calor. Las túnicas oscuras de los beduinos tenían una característica que las hacía menos calurosas: eran holgadas. La ropa amplia crea efecto fuelle y el contoneo al andar hace que el aire se mueva por dentro y eso refresca un poco.

Ducha de agua fría, alivio inmediato y tan placentero. El consuelo es momentáneo, nos sentirnos cómodos ya que la temperatura de la piel entra en zona de confort, pero al salir de la ducha el cuerpo reacciona aumentando la temperatura para compensar la pérdida de calor. Cuando el cerebro asimila la orden de que el agua está fría, debajo de la temperatura del cuerpo, activa mecanismos para evitar que se pierda calor, entonces fluye menos sangre hacia la piel, para mantener más calor interno, lo que conducirá a un aumento general de la temperatura corporal y a la aparición de esa sofocante sensación. La ducha debe ser tibia.

El helado. Tiene alta cantidad de azúcar, hasta 25%, y sal. Al pasar a la sangre incrementan la concentración de la sangre. Las células que están al otro lado de los vasos sanguíneos mandan agua hacia la sangre para diluirla y que vuelva a tener la misma concentración. Esas células mandan una señal al cerebro de que están quedándose sin agua y aparece la sed.

La cerveza. Por su aporte de alcohol produce eliminación mayor de orina y actúa en contra de la hidratación y no aporta la cantidad recomendada de sodio. La forma más efectiva de hidratarse es beber agua fresca, agua con gas, con rodajas de frutas. Todo tipo de infusión fría, pero no refrescos de té.
Para hidratarse: Consumir líquidos en cada comida, y entre horas. No espere a tener sensación de sed para beber. Beba principalmente agua, antes que otras bebidas. Aumente consumo de frutas y verduras son muy ricos en agua. Mantén las bebidas a temperatura moderada. Vigila a niños y ancianos de tu entorno, asegúrate de que beben suficiente cantidad de líquido. Elige las bebidas más adecuadas según la actividad física, el estilo de vida, las circunstancias. Bebe más líquidos en ambientes calurosos. Bebe más antes, durante y después del ejercicio. Evitar refrescos.
Los perros tienen más calor que sus dueños pues su sistema termorregulador es deficitario comparado con las personas. Nosotros eliminamos el calor por radiación a través de la piel, y la sudoración. Ellos no sudan y al estar cubiertos de pelo, la radiación es escasa. Su sistema regulador es el jadeo. Al hacerlo envían flujo de sangre a la lengua, de manera que las glándulas salivales producen humedad. El perro abre la boca para babear y eliminarla, y así se refrigera. Al pasar mucho aire a través de la boca, se evapora la saliva y se elimina el calor. La mala regulación térmica expone a los perros a sufrir un golpe de calor, que puede llegar a ser mortal.

Ni paseos ni ejercicio físico debe hacerse en horas de sol intenso. Las salidas son a primera y última hora del día. Para nosotros la temperatura exterior es alta, para ellos es mucho mayor. Lo probable es que uno esté en la habitación más fresca, las mascotas deben estar en la misma. Parece que el pelo da calor, pero en su caso es su aliado para protegerse contra el sol y regular la temperatura.

Es fácil mojar un perro. Un mangerazo es ideal, rociarlo con agua, mojarlo con una toalla húmeda o si se tiene espacio, una bañera para que se refresque a su gusto. Se puede rociar con agua fresca la colchoneta donde descansa. El bebedero debe estar siempre lleno y el agua debe estar fresca (del grifo) Cambiarse 2 o 3 veces al día. Los perros pierden mucho líquido por el jadeo y el riesgo de deshidratación es mayor que en las personas. El agua es vital en casa y fuera. En un paseo de media hora no hace falta salir con ella, pero hay que cargar con agua para él. Hay bebederos plegables que se guardan en el bolsillo. Es importante llevar agua si se hace un viaje largo en coche.

¿Cómo detectar golpe de calor y cómo actuar? Lo importante es tener medidas para que no se presente. Para detectarlo: Respiración acelerada. Jadeos constantes. Temperatura elevada. Ritmo cardíaco elevado. Lengua azul o roja. Tambaleos. Debilitamiento. Salivación abundante. Mareos. Pérdida del conocimiento. Shock. Lleve al perro a un lugar fresco, lejos del sol, si es posible darle aire con un ventilador a baja potencia para refrescarlo de forma gradual. Aplicar paños de agua fresca (no fría o helada) en vientre, cabeza, cuello, patas y pecho. No se debe taparlo o bañar. Humedecerle la boca con aerosol de manera regular. Controlar la temperatura hasta que baje de 39ºC o que muestre mejoría. Visitar al veterinario para asegurarse de que el perro se recupera y los síntomas han remitido.