Enfrentar efecto de la pandemia
OPINION | | 2021-01-04 | Rodolfo González San Miguel.
Buen Dia
Diciembre es mes de banquetes y ambiente festivo. Hoy debe ser de reflexión sobre lo acontecido que lleva a muchas personas a su límite. ¿Cómo procesar lo pasado? Desempleo, problemas financieros, muerte de un ser querido, incertidumbre constante. En mayor o menor medida, la gente afronta pérdidas y cambios en el plano colectivo y personal. Park, psicólogo, presencia aumento de síntomas de ansiedad y muchas parejas tienen su relación bajo microscopio. COVID-19 hace que muchas personas revisen su estilo de vida y compromiso con su pareja.

Mucha gente puso en pausa sueños y planes en 2020. No se vive la satisfacción y el éxito esperado. Es duro porque se dedica tiempo a planificar metas y de repente, perdimos libertad. A veces, la celebración de Navidad ocupa la cabeza, sin tiempo de tranquilidad. Es importante pensar en el año que se supera. Salir a pasear, aun en invierno, hay que conectar con la naturaleza todos los días.

Pensar en cómo la pandemia cambió la vida. Prestar atención a los cambios que se dan en el mundo, la evolución de la digitalización y lo que significan esos cambios. Al reconocer, te das permiso para sentir todo y dejas de ignorar preocupaciones con la excusa de que a otros les ha ido peor. Sintiendo pérdidas, cambios y sufrimiento vivido podrás procesarlo todo de forma adecuada. Hay que afrontar como duelo: El mundo post coronavirus no es el que conocemos y necesitamos dejar el pasado y adaptarnos. Al procesar, debemos reconocer emociones positivas y negativas. Muchas veces reprimimos emociones incómodas en espera que desaparezcan, pero las cosas no funcionan así. Al reprimirlas, se filtran más en nuestro sistema energético y afecta nuestra forma de ver el mundo e interactuar con los demás.

Valora objetivos cumplidos y los que no se alcanzaron. En vez de lamentar lo que no se logró, piensa en lo que se aprendió, ayuda a redefinir metas. ¿Qué es lo que importa? ¿Qué aprendió en nuevas circunstancias? ¿Qué se disfrutó? ¿Qué cambió para bien? ¿Cómo cambió tu perspectiva? ¿De qué te sientas orgulloso? ¿Qué es lo que más miedo te ha dado? ¿Qué es lo que más has echado de menos? ¿Cómo lo has sobrellevado?

Si estás solo o te superan las emociones, escríbelas, ayuda a procesarlas y a encontrarles sentido. Escribe un diario. Si no sabes empezar, eso escribe y sigue. Al terminar te sentirás mejor. Planifica teniendo en cuenta restricciones y sin tenerlas en cuenta para estar preparado ante cualquier escenario. Lee lo escrito y recuerda todo lo que has echado de menos. No olvides cómo solías ser y las personas que te hacían sentir bien. Los humanos nos adaptamos.

Si la situación te supera, busca ayuda profesional. El médico de cabecera para que evalúe qué clase de atención psicológica o psiquiátrica necesitas, pero la consulta con el psicólogo se puede retrasar por la saturación actual.