Tecnología y Empleo. Nada se crea, ni se destruye; se transforma
OPINION | | 2021-01-09 | Rodolfo González San Miguel.
Buen dia
Las transformaciones tecnológicas afectan amplia gama de actividades productivas y generan enormes oportunidades de desarrollo y bienestar, y amenazas y desafíos respecto del empleo. La simultaneidad de oportunidades y amenazas genera incertidumbre que se refleja sobre la posible destrucción de puestos de trabajo. Las relaciones laborales se verán afectadas, dado que las modificaciones de los procesos productivos llevan a nuevas formas de organización del trabajo. El reto se observa en que 65% de los niños que inicia sus estudios se desempeñarán en tipos de empleo y funciones que hoy no existen, lo que subraya los retos que enfrentan sistemas educativos y de formación profesional y capacitación.

Debido al efecto sustitutivo para el trabajo humano que tiene la transformación tecnológica, genera preocupación respecto a elevado desempleo. Hay 3 tipos de desempleo según causas y duración: de corta duración causado por cambios tecnológicos incrementales a nivel de la empresa, de mediana duración provocado por cambio profundo sectorial, y de larga duración como resultado de un cambio de paradigma tecno económico que afecte la economía en su conjunto.

Del segundo aspecto, Keynes advirtió de la amenaza del desempleo tecnológico y celebró la transformación tecnológica de su época por su impacto a largo plazo en la calidad de vida de futuras generaciones. Fue fundamental para el desarrollo capitalista de los siglos XIX y XX, por marcados aumentos de productividad que generaron a través de la generalización del uso de las energías eléctrica, de vapor y de combustión, las diferentes máquinas introducidas en la industria textil y la línea de montaje. El incremento de la productividad y de la competitividad premiaron la introducción de nueva tecnología e hicieron imposible la producción con tecnología previamente predominante.

Estas tecnologías sustituyeron a otras en procesos de elaboración de los mismos productos y facilitaron aparición de nuevos productos en la transformación de los procesos productivos. Emergieron empleos que compensaron pérdidas causadas por los procesos sustitutivos de mano de obra y gracias a la lucha social y política se logró cambios laborales como reducción de la jornada laboral e incrementos salariales, facilitados por productividad. La transformación tecnológica se basa en computación cuántica, Internet de las cosas, interconectividad de la nube digital, robótica, macrodatos (big data), vehículos autónomos e inteligencia artificial.

Hay razones por las cuales estos cambios no son prolongación de la tercera revolución industrial: velocidad, alcance e impacto en los sistemas de producción, gestión y gobernabilidad. Amplitud y profundidad de estos cambios aun potenciales permiten hablar de la cuarta revolución tecnológica. ¿Qué enseñan las experiencias respecto al impacto de la transformación tecnológica en mercados laborales?


En países desarrollados y de ingresos bajos y medianos, entre 1995-2012 la ocupación en tarea rutinaria, cognitivas y manual, perdió anualmente 0.6% en la estructura ocupacional y la participación de tareas cognitiva e interpersonal no rutinaria y manual no rutinario aumentó 0.4 y 0.2%, respuesta al cambio tecnológico, el uso de la tecnología de la información y comunicaciones se correlaciona con la proporción de empleo no rutinario. Entre 1980-2007, el 50% de empleo surgido en EE. UU., es por ocupaciones que no existían en 1980. Los perdedores serán personas con bajo nivel de cualificación, sobre todo si hay obstáculos para que adquieran conocimientos y habilidades para los que estarían surgiendo nuevos de empleos. Otro grupo afectado, es la mujer. Una proporción se desempeña en ocupaciones de cualificación media, trabajo administrativo, ventas y operaciones financieras.

La externalización (outsourcing) de servicios, apoyo administrativo, operaciones financieras, la atención a consumidores u otras se fortalecerá por plataformas de trabajo que faciliten la subcontratación externa en gran variedad de áreas de trabajo. Existe externalización abierta de tareas (crowdworking) Pueden surgir interacciones globales en forma de redes. Se ha realizado estimaciones cuantitativas sobre la destrucción y generación de empleo a partir de la introducción de tecnología. En países desarrollados, la proyección negativa respecto al impacto estima que 47% de los puestos de trabajo de EE. UU., podría sustituirse en un plazo no muy extenso. Actualmente 50% de actividades son automatizadas.

El Banco Mundial halla que, en 11 países analizados, entre 62% de los empleos de Republica Dominicana y 75% de El Salvador y Guatemala son susceptibles a automatización, con promedio de 67% en los países latinoamericanos cubiertos (en comparación con un 57% en los países de la OCDE) Las pérdidas se darán en la industria manufacturera con 3.5 millones de empleos, las funciones administrativas y de soporte perderían 1.3 millones y la construcción, más de un millón. Estas pérdidas no se compensarían con ganancias en el comercio (2 millones de nuevos empleos) y en el transporte (medio millón) y otras ramas de actividad.

La tecnología permite la generación de multiplicidad de datos que facilita un control detallado de la actividad de los trabajadores. En el caso de los conductores de Uber, la presión de estar conectado a la red de información genera sobrecarga y estrés y la ausencia de trabajo a tiempo completo puede generar la obligación de inserción laboral múltiple que borra límites entre el mundo del trabajo y la vida privada. Varios países han propuesto iniciativas para promover la desconexión fuera del horario de trabajo a fin equilibrar trabajo-descanso-vida privada.

Muchas personas perderá parte de su capital humano, lo que exige recapacitación para otras ocupaciones. En el Foro Económico Mundial (2018), se sugiere recapacitar a las personas que pierden su empleo para reinserción en ocupaciones parecidas a las que desempeñaban. Estudios destacan que más importante para la inserción es la combinación de habilidades con competencias interpersonales y sociales como la capacidad de resolver problemas, la comunicación y el trabajo en equipo, que no pueden ser sustituidas por las nuevas tecnologías.

Lamentablemente, en estudios comparativos América Latina presenta rezagos en comparación con países desarrollados y emergentes en habilidades básicas de la prueba PISA y competencias relacionadas con las demandas del mundo laboral que mide la prueba PIAAC. Latinoamérica tiene alto nivel de desempleo juvenil. Abordar este problema exige identificar la demanda actual y futura de cualificaciones, hacer el ajuste correspondiente de los sistemas de educación y formación profesional y capacitación, y que todos los interesados tengan acceso a esa información, en especial los jóvenes que toman decisiones sobre sus futuros estudios. También mejorar el funcionamiento del mercado laboral, los cuales deben reflejar a través de salarios altos, la escasez en las ocupaciones correspondientes.

El atraso en adquisición de competencias requeridas para el manejo eficiente de la tecnología pone de manifiesto una brecha, dado que las generaciones jóvenes son más competentes que las anteriores. Para fortalecer las competencias de las personas insertas al mercado de trabajo hay que asumir un enfoque centrado en las empresas y a nivel inter-empresas. Un enfoque que incluya a los trabajadores en la identificación de la demanda y los mecanismos de capacitación ha mostrado que contribuye a mejorar la efectividad de estos procesos. El efecto de la tecnología es transformar la manera de trabajar y de los empleos a partir de la incorporación de nueva tecnología al ejecutar tareas, las cuales habría que integrar en el conjunto de actividades que se ejecutan en los puestos de trabajo. Los sistemas de educación y formación profesional y capacitación han de ajustarse a los cambios que llevan aparejadas la transformación tecnológica para la demanda de cualificaciones.