Entropía, naturaleza y humanidad.
OPINION | | 2021-03-19 | Daniel Alejandro Peñaloza Medellin
Ecopolitíca y Más
Las teorías más aceptadas de la creación del cosmos comprenden un comienzo y un final, la materia de estar concentrada en un sitio pasó a expandirse por motivo de una gran explosión conocida como Bing Bang. Así lo que podemos observar pasa del nacimiento a la muerte, un ciclo que puede verse en todo lo que nos rodea y que nada escapa a lo que algunos han llamado “el ciclo sin fin”. Existe un concepto dentro de la física llamado entropía que explica la medida del desorden de un sistema, que en palabras no coloquiales nos dice por qué dentro del mundo físico todo tiende al colapso. Esto es algo común en el mundo natural, las estrellas, así como nuestro Sol, han sido creadas en los vientres de las nebulosas, los cuales tienen un desarrollo y un fin. En la tierra ocurre lo mismo, la vida, la naturaleza que se desarrolla en el planeta en que vivimos culminará en algún punto de la historia, dejando solo un recuerdo cósmico de lo que fue, de lo que fuimos.

Si bien todo tiene un principio y un fin, y la vida que hoy entendemos no será la misma dentro de unos cientos o millones de años pensando en un ciclo natural. La humanidad ha jugado un papel importante al inyectar dosis de entropía, desde la revolución industrial se ha visto un incremento de las transformaciones (explotación y manufactura) del entorno. Ejemplos de la descomposición de las cosas pueden verse dentro de los grandes problemas ambientales contemporáneos, como lo es la desaparición de las áreas boscosas, o, el Cambio Climático. Si bien, estos responden a un cambio geológico natural, la humanidad ha tenido un juego importante como causante del fenómeno, y esto por la transformación que realizamos dentro del ecosistema sin pensar en las implicaciones ecológicas que pueda tener. Es simple, ley de causa y efecto, la vida en la tierra por si sola llegará en algún momento a su fin, sin embargo, este fin puede verse acelerado (y sin exagerar) por la manera en que la humanidad ha venido interaccionando con el medio ambiente.

El cambio es parte de la naturaleza (incluyámonos en ella), es parte del Ser de las cosas que hasta ahora comprendemos. El “ciclo sin fin” no lo podemos detener, sin embargo, en términos terrestres podemos ejercer acciones que contribuyan a mermar el impacto y evitar o mitigar alguna consecuencia que pueda dañar la integridad no solo de la vida humana, sino de las especies y los ecosistemas. A esto también se le conoce como entropía negativa, que es la capacidad de un sistema de evitar un colapso, o bien, postergarlo. Para ello, se ocupa no solo entender que algo sucede, sino de ejercer una acción colectiva que logre generar la inercia necesaria para una transformación que nos lleve al cambio de paradigmas. Para ello, y creo con firmeza, que es posible si nos organizamos, y cada quien desde su ámbito político, social, empresarial, académico, etc. Busque un cambio en la manera de comprendernos, lograr entender que somos parte del mundo natural contribuirá a que las generaciones presentes y futuras disfruten del planeta, al cual también llamamos hogar.