”De que duele, duele”
OPINION | VICTORIA | 2017-02-06 |
Rodolfo González San Miguel
Rodolfo González San Miguel
Un episodio de torzón, una punzada de oído, un uñero, el cólico renal, el dolor de muela, cerrar la puerta de un auto y atrapar el dedo pulgar, y muy especialmente duele, el golpe al bolsillo, más sentido el golpe cuando son varios que lo asestan como son la inflación, la devaluación de la moneda, el encarecimiento de gasolina y de la electricidad y en contraparte, el analgésico es un reducido incremento al salario el cual se aplica solamente para el trabajador formal. Y como “lo que viene, llegará”, se aplicará más dolor a los mexicanos.
No hay manera de reparar el daño que se aplicó a la economía nacional, a menos que se restablezcan las condiciones económicas que regían hace 4 años cuando el presidente Peña Nieto asumió la Presidencia, por lo que cualquier otra medida que se aplique es un fomento de agua fría para calmar el dolor del dedo reventado por el golpe de una puerta. La relación de vicisitudes que viene a afectar el bolsillo de los mexicanos es muy larga.
El presidente Trump enfrenta rebelión en dos estados de su país vía amparo judicial a su medida de exclusión de siete países a los que considera amenaza musulmana, y a pesar de que su ideario político plantea ventaja para los Estados Unidos, prevalece en la población norteamericana desacierto, desaliento y temor de que se registren consecuencias negativas importantes de índole internacional y no se cumplan los objetivos positivos que Trump desea hacer realidad. De este panorama económico mundial volátil, los capitales migrarán de regiones de riesgo alto a regiones de menor riesgo, aquí hay un nicho de oportunidad para México.
El gobierno de Peña Nieto en respuesta a la debacle económica recortó el presupuesto 2017 e incrementó precios a la gasolina y energía eléctrica, medidas ambas que impactan al pueblo pues el recorte afecta el desarrollo del país y la calidad de los servicios que el gobierno ofrece y el incremento pues lo paga el pueblo. Ignoramos si el gobierno federal desarrolla acercamiento con capital extranjero que se moverá hacia regiones tranquilas, aunque la inseguridad pública que campea es una limitante muy importante para el inversionista extranjero.
En Tamaulipas, en cuanto se le declaró gobernador electo, Francisco Cabeza de Vaca se dedicó a promover a Tamaulipas en Texas. Se reunió con autoridades e inversionistas en busca de acuerdos comerciales. Ambos estados comparten 400 kilómetros de frontera y conviven a través de más de veintena de cruces peatonales, vehiculares y de ferrocarril. Los frutos de esta gestión se sumarán al plan de Austeridad que recientemente anunció el Gobernador en el que conjuga “nosotros”, pueblo y gobierno. Ahorro en el gasto del aparato de gobierno (salario, viáticos), reducción en el costo de servicios (tenencia, etc.), contención de precios (transporte público, productos de la canasta básica), continuar los programas de apoyo social en favor de más de un millón de tamaulipecos. Hay un aspecto muy importante que está en análisis, reestructurar la deuda pública de manera que se pague por este concepto un menor porcentaje del presupuesto anual, sin que la deuda se incremente, lo que permite disponer de más presupuesto. Hay un aspecto que exige supervisión, que se implemente de acuerdo a lo convenido el plan de Austeridad, pues “orden dada, no supervisada, se la roba quien tenga mano larga para coger”.