"Voluntad y aplomo"
OPINION | VICTORIA | 2017-02-07 |
CON: Rodolfo González San Miguel
Rodolfo González San Miguel.
Donald Trump es presidente de Estados Unidos porque su oferta política en materias económica, financiera y migratoria agradó a quienes representan al elector del país cuya política internacional es hacer que se respete la libertad aunque sea a través de intervención armada.
A esta realidad tendremos que acostumbrarnos y ajustar en México, gobierno y pueblo acciones cotidianas como cuidar el gasto a través de prioridades y relegar aquello que no sea necesario, aunque sea en estos momentos. El ciudadano molesto con justa razón por el gasolinazo, aún no aterriza ese malestar en pensamiento proactivo para generar una estrategia de gasto razonado, este es la primera acción que corresponde a todos los mexicanos, la siguiente es encontrar la manera legal y moral, de incrementar el ingreso familiar. No se trata de justicia, se trata de supervivencia pues el futuro inmediato puede traer consecuencias que deterioren más la economía nacional ante las cuales el Estado responderá con más gasolinazos.
Trump está acostumbrado a ejecutar su voluntad desde siempre. No requirió de asesores para tener éxito y ser millonario, así es que tardará en darse cuenta de manera efectiva que el presidente de Estados Unidos con todo el poder tras de sí, no es un ejecutivo unilateral, es representante de un país que requiere de la cooperación mundial para continuar siendo imperio.
Con o sin muro, con o sin la llegada de capital extranjero, el Estado ya debe estar implementando estrategias de defensa de sus intereses. Irremediablemente hay que seguir comprando gasolina, hagámoslo a Venezuela; granos para abastecer el mercado nacional, a Brasil, tecnología en computación y comunicaciones, a Asia. La situación difícil que plantea la defensa de los intereses norteamericanos del presidente Trump puede enfrentarse con inteligencia, imaginación y astucia
Por décadas López Obrador grita que los gobiernos federales venden a México y exige que se trabaje para el desarrollo de la planta productiva en México. Cierto es que hablar es fácil, hacer realidad las palabras es muy difícil, sin embargo no hay que estar en inacción. Hay que exponer las ideas y los conocimientos de expertos en materias financiera, económica, agrícola, energética, pesca, comunicaciones, ante empresarios de éxito y forjar una alianza nacional para desarrollar estrategias viables que den impulso al crecimiento económico y el desarrollo, esta es la política que todos debemos respaldar, independientemente del ideario de cada partido político, sacrificar el “yo” y hacer valer el “nosotros”. Iniciar por aquello que apremia, energía y alimentos, son áreas vitales, educación y tecnología, áreas de importancia capital para el desarrollo de la persona y por lo tanto del país.
Esta alianza seria, con respeto a las ideas que surjan, con actitud nacionalista, con sagacidad, con aplomo y voluntad, es la actitud que deseo asuma el presidente Peña Nieto y reúna en torno a él a personajes patriotas, a expertos sin conflicto de intereses.
Es improductivo criticar de manera negativa a Peña Nieto, también hacer escarnio en la red social, no arroja ganancia al país. Hagamos saber a Peña Nieto lo que anhelamos, mostrémosle el camino nacional, exijámosle abandone caminos de partidos políticos o de intereses de grupos. Se dice que en los puentes con Texas los oficiales de migración quitan Visa para ingresar a Estados Unidos a quienes en su celular traen “memes” ofensivos hacia su presidente. Veamos ese ejemplo, no se habla mal del presidente.
Seamos férreos alrededor de Peña Nieto, exijámosle que muestre el coraje que enseña Trump, apoyémosle para que sea un presidente fuerte que encabece una política de desarrollo nacionalista y patriota que por décadas se ha negado a los mexicanos por la excesiva dependencia del extranjero. Peña Nieto tiene la oportunidad histórica que se presentó al presidente Lázaro Cárdenas, quien a la hostilidad extranjera respondió con la nacionalización del petróleo. Peña Nieto tiene oportunidad y tiempo para convertirse en el estadista que sus publicistas dicen, que es.